Cómoda derrota de un Real Murcia anodino El Real Murcia perdió su tercer encuentro consecutivo ante un Rayo Vallecano que con orden y algo de suerte en las jugadas a balón parado tuvo suficiente para vencer en un encuentro anodino. Los grana en ningún momento dieron síntomas de poder recuperarse en el marcador. Con esta derrota de nuevo se vuelve a los puestos de descenso.
/ Salvador Navarro - Redacción - Compartir la noticia:
El Real Murcia se encuentra de nuevo en puestos de descenso como consecuencia de una racha negativa de resultados. Las tres derrotas sucesivas, dos en casa y una fuera, han hecho mella en los jugadores murcianistas. La actitud, la preparación física, y la capacidad de ver el fútbol han desaparecido como por arte de magia de un equipo que parecía que había abandonado ya definitivamente los fantasmas del descenso. Sin embargo, y con ser preocupante, lo más alarmante son los síntomas de falta de cohesión e ideas que transmite el equipo. Todo el trabajo realizado por el entrenador José González se ha venido a tierra dando la sensación de que las causas son profundas porque ahora el recambio ya no es válidos.
La tarde del domingo sobre el césped de Nueva Condomina se vio a un equipo roto y sin alma, que aburría a una grada que se mostraba resignada e indiferente durante casi toda la marcha del partido. Y lo que es peor, todo sucedió ante un equipo, el Rayo Vallecano, que no es nada del otro mundo a pesar de los nombres. Tan sólo necesitó plegarse atrás, que Movilla pusiera algo de orden, y salir con velocidad al contraataque para tener controlado el partido.
Pero lo más grave fue que el Real Murcia perdió, no por aciertos del rival sino por errores propios. En los tres goles, la apatía y la falta de entendimiento de la defensa sumado a la inseguridad que transmite Elía con sus errores, fueron la clave para que el Murcia perdiera cómodamente este partido.
Sin embargo, el partido se inició con una ocasión clara de Capdevila, que muy lejos de su mejor forma, disparó a la puerta de DAni, más para quitarse la pelota de encima, que para conseguir gol. Obviamente el balón terminó mansamente en las manos del cancerbero visitante. En la siguiente jugada, falló quien nunca falla, Sergio Fernández, que dio un pase atrás a Elía, con tan mala precisión, que el balón lentamente fue interceptado por Rubén Castro, para elevar el esférico ante la media e indecisa salida de Elía. Era como si el Real Murcia hubiera salido de la caseta directamente con un gol en contra. Faltaban 85 minutos y daba la sensación de que quedaba tiempo para remontar incluso. Sin embargo, en la medida que pasaba el tiempo, esa sensación, primero desapareció y posteriormente dio paso a un sentimiento de apatía de los jugadores locales que transmitían a la grada una sensación de desidia y falta de ganas.
Fue el Real Murcia el que con su falta de afán de triunfo permitió que el Rayo Vallecano, y los jugadores visitantes no dejaran pasar esa magnífica y fácil oportunidad. Permitían que el Murcia tuviera la pelota, pero allí donde no hace daño en su campo. Los centrales, Ocho y Sergio Fernández se pasaban la pelota pero sin profundidad. El medio del campo destruía y sólo se movía lentamente, con un Bruno lento hasta la exasperación. Pedro no existía por la banda. Capdevila estaba enemistado con el balón. Kike demostraba su falta de nivel. Y Chando peleaba pero no llegaban balones y el único que le llegó fue incapaz de rematarlo, cuando sólo tocarlo hubiera sido suficiente para que besara las mallas. Cosa, que evidentemente, ni sucedió ni sucedería.
La primera mitad terminó con un Rayo Vallecano perdiendo el tiempo de forma no escandalosa pero sí suficiente como para que el partido cogiera el ritmo lento y cansino que le interesaba. El Real Murcia había hecho todo el esfuerzo y el Rayo Vallecano, casi sin correr, iba ganando por un gol.
En la segunda parte se podía esperar lo que sucedió, que el Rayo marcara el segundo. Nos recordaba esos partidos que el Murcia había ganado fuera. Se ponía por delante en una jugada aislada y luego en otra de las mismas características metía el segundo. Pues esa fue la medicina que el Rayo le dio al Murcia. Tan sólo iniciarse la segunda mitad, el Rayo hizo, con la inestimable ayuda de la defensa en pleno, el segundo gol. Era el minuto uno y Pelegrín el afortundado. Y por si alguien albergaba alguna esperanza, el tercero lo hizo Coke, previo regalo de una defensa grana totalmente rota y con síntomas evidentes de enfrentamientos entre ellos. Pero eso sí, todo muy comodamente, sin lucha, ni malos modos y con una continua y educada “ayuda” al rival
Aquí se acabó el partido. Era el minuto 72 y todavía quedaban los minutos de la basura. Veinte minutos interminables donde el Real Murcia mostró no sólo sus carencias sino también que era un equipo roto que se va a enfrentar a una situación aún peor que la que estaba antes de salir de los puestos de descenso. Retornar allí supone que el esfuerzo físico y psíquico será aún mayor. Suerte y valor.
Lo dicho comodidad en la derrota como nunca se había visto en Nueva Condomina
Ficha del partido:
Real Murcia 0 Rayo Vallecano 3 Jornada: 33 Temporada: 2009/10 Día: 18/04/2010 Hora: 17:00 Estadio: Nueva Condomina Espectadores: 10.526 Real Murcia: Elía, Albiol, Sergio Fernández (Mario Rosas, 65'), Ochoa, Sergio Escudero, Mejía, Bruno, Pedro, Capdevila (Isaac, 53'), Kike y Chando (Natalio, 45'). Rayo Vallecano: Dani, Coke, Pelegrín, Salva, Albácar, Movilla, Ángel (Rafa García, Piti, Jofre (Susaeta, 68'), Rubén Castro y Pachón (Míchel, 74'). Goles: 0-1. Rubén Castro (5'). 0-2. Pelegrín (46'). 0-3. Coke (72'). Árbitro: Amoedo Chas. Amonestó al local Capdevila y al visitante Pachón.
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