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enCiezaDigital - Editorial - 14/1/2012 Los juicios de la “vergüenza”
El “caso Gürtel” puede tener en breve su primer condenado. Y no va a ser ninguno de los presuntos delincuentes que montaron la trama sino el juez que quiso desentrañar esta red de corrupción política vinculada al Partido Popular. El mismo juez, Baltasar Garzón, que puede convertirse también en la última víctima del franquismo por haber pretendido investigar los crímenes de la dictadura.
Como afirmó el poeta Luis García Montero en el acto de solidaridad con el juez llevado a cabo frente al Tribunal Supremo, en el que participaron varias decenas de personas, estos juicios son fruto de una "persecución política" contra Garzón. Unos procesos que lo único que hacen es desprestigiar, si cabe más, a la justicia española. De hecho, se está lanzando el mensaje de que cuando un juez se atreva a investigar la corrupción política puede ser juzgado. También resulta, cuando menos sorprendente, que mientras el Tribunal Supremo y la justicia española han desoído una y otra vez la demanda de las víctimas de la dictadura, el único juez que escuchó a esas víctimas pueda convertirse en la única persona condenada en democracia.
No les falta razón a quienes claman que al desprestigio internacional que arrastra nuestro país por no querer investigar los crímenes de Franco, se añade ahora esta persecución política a alguien que fue precisamente pionero en la persecución universal de los crímenes de la dictadura chilena y artífice de la detención de Pinochet, apelando al derecho internacional. Existe, además, el temor compartido de que no está garantizada ni la objetividad ni la imparcialidad de alguno de los magistrados que tienen que juzgarle tanto en el proceso que lo sentará en el banquillo de los acusados la semana que viene por haber ordenado grabar las conversaciones que mantuvieron en la cárcel los principales imputados en la trama de corrupción del caso Gürtel, como en el que el Tribunal Supremo iniciará el 24 de enero contra él por su investigación de los crímenes del franquismo.
Quedan pues plenamente justificadas las iniciativas de los miembros de la plataforma “Solidarios con Garzón”, quienes anuncian movilizaciones todos los días de juicio y un acto de apoyo el próximo sábado en el Auditorio Marcelino Camacho, en Madrid. Acto en el que intervendrán Carlos Jiménez Villarejo, exfiscal Jefe Anticorrupción y el poeta Luis García Montero.
Son numerosos los apoyos de personalidades nacionales e internacionales, así como las muestras de simpatía popular que Garzón está recibiendo en los últimos días. Son la respuesta a un acoso mediático promovido por sectores de la extrema derecha que curiosamente ha encontrado eco en una Sala del Tribunal Supremo en que la mayoría de sus miembros juraron lealtad al Movimiento Nacional del franquismo. Desde luego no es propio de un estado de derecho y democrático juzgar a un juez por querer investigar los crímenes de una dictadura. Si algún tipo de calificativo merece esta clase de juicios es el de la “vergüenza”.
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